Al registrarte, el sistema crea para ti seis semillas: seis palabras cortas y fáciles, de animales y flores. Son la llave de respaldo de tu cuenta y de tus activos. Aquí te explicamos, paso a paso, cómo guardarlas y cómo recuperar tu cuenta si pierdes tu teléfono. Léelo una vez y quédate tranquilo: perder el teléfono no es perder tu dinero.
1 · Qué son tus seis semillas
Son seis palabras de seis letras, como «jaguar», «clavel» o «peonía».
El sistema las crea por ti al registrarte. Tú no tienes que inventar nada.
Viven cifradas en los servidores de la casa: nadie puede leerlas, ni siquiera nosotros en texto claro.
Son tu respaldo: con ellas, y con tus otros factores de seguridad, vuelves a entrar a tu cuenta desde cualquier dispositivo.
Video 1 · El registro: así nacen tus seis semillas
2 · Guárdalas de tres maneras (elige una, o las tres)
En tu WhatsApp: te las envías a ti mismo con un toque. Quedan en tu chat contigo, siempre a la mano.
En papel: la plataforma te muestra una hoja lista para anotarlas o imprimirla. Guárdala en un lugar seguro, como guardas un documento.
En tu correo: te las enviamos a tu propio correo con un toque.
Al terminar, la plataforma te pide confirmar que ya las guardaste. Ese paso no es un trámite: es tu garantía.
Importante: tus semillas son como la llave de tu casa. No se las des a nadie. La casa nunca te las va a pedir por chat, por llamada ni por correo.
Video 2 · Tus seis semillas: cómo guardarlas de tres maneras
3 · La regla de oro: las semillas solas nunca bastan
Esto es lo que hace segura tu cuenta, explicado simple:
Las seis semillas por sí solas NO abren tu cuenta. Si alguien las encontrara, no podría entrar: le faltaría lo demás.
Para recuperar tu cuenta se combinan tus factores, como los eslabones de una cadena:
tu contraseña,
el código que llega a tu correo,
tus seis semillas,
y, si los registraste, tu huella o tu rostro.
Si registraste tu huella o tu rostro, recuperar es lo más fácil: entras con tu usuario y contraseña en el dispositivo nuevo, confirmas con tu huella o tu rostro, y el sistema te restaura tus semillas y tus activos. Nada más.
Por eso te invitamos a registrar tu huella o tu rostro desde el primer día: es tu camino rápido de vuelta.
4 · Si pierdes tu teléfono: así recuperas todo, paso a paso
Camino A — Tienes tu huella o tu rostro registrados (el más rápido)
En el teléfono nuevo (o en cualquier dispositivo), abre la plataforma y entra con tu usuario y contraseña.
Elige «Restaurar mi acceso».
Confirma con tu huella o tu rostro.
Listo: el sistema te devuelve tus semillas y tus activos quedan como estaban. No perdiste nada.
Camino B — No tienes huella ni rostro: con tu correo y tus semillas
Entra con tu usuario y contraseña en el dispositivo nuevo.
Elige «Restaurar mi acceso» y pide el código a tu correo.
Escribe el código y tus seis semillas, en el mismo orden en que las guardaste.
Listo: tu cuenta y tus activos se restauran.
Camino C — También perdiste tus semillas
Entra con tu usuario y contraseña y elige «Restaurar mi acceso».
Elige recuperar con tus preguntas de seguridad. Al registrarte, el sistema te propuso preguntas simples (por ejemplo, el apellido de tu mamá, el nombre de tu papá o tu primer colegio): no tuviste que inventarlas.
Responde bien dos de tres preguntas y confirma el código de tu correo.
El sistema crea para ti seis semillas NUEVAS y las anteriores dejan de valer en ese momento. Guarda las nuevas por WhatsApp, en papel o en tu correo, como la primera vez.
Tu cuenta y tus activos se restauran con las semillas nuevas.
Video 3 · Si pierdes tu teléfono: así recuperas todo, paso a paso
5 · Lo que debes recordar
Perder el teléfono no es perder tu cuenta ni tus activos.
Tus semillas solas no abren nada: siempre van acompañadas de tu contraseña y del código de tu correo, o de tu huella o tu rostro.
Registra tu huella o tu rostro hoy: es la diferencia entre recuperar en un minuto o en tres pasos.
Si cambias de correo o de número, actualízalo en tu cuenta apenas puedas: tu correo es parte de tu llave.
Recorre aquí los tres caminos de recuperación, paso a paso, como si hubieras perdido tu teléfono. Es una práctica: no escribas tus datos reales, nada de lo que haces aquí toca tu cuenta ni tus activos. Al final de cada camino encontrarás el enlace al acceso real de tu wallet.